Muchas veces creemos que pensar mucho significa analizar mejor, encontrar soluciones o tener más control.

Pero existe una diferencia entre pensar y quedar atrapado en los pensamientos.

Cuando la mente comienza a crear escenarios que todavía no existen, a repetir conversaciones imaginarias o a buscar respuestas infinitas, aparece el sobrepensamiento.

Pensar no es el problema

La mente es una herramienta extraordinaria.

Nos permite recordar, imaginar, aprender y crear.

El problema aparece cuando dejamos de utilizar la mente y comenzamos a vivir dentro de ella.

Un pensamiento aparece… y lo seguimos.

Otro pensamiento llega… y también lo seguimos.

Hasta que nuestra propia creación mental comienza a dirigir nuestra experiencia.

Cuando la mente crea una realidad

Muchas veces sufrimos más por lo que imaginamos que por lo que realmente está ocurriendo.

La mente puede crear:

  • Posibles problemas futuros
  • Conversaciones que nunca sucedieron
  • Escenarios negativos
  • Interpretaciones sobre lo que otros piensan

Y el cuerpo responde como si esa realidad imaginada estuviera ocurriendo.

La diferencia entre pensar y observar

Pensar es generar contenido mental.

Observar es darte cuenta de que estás pensando.

Cuando estás completamente identificado con la mente, el pensamiento parece ser la realidad.

Cuando aparece la observación, nace un espacio entre tú y aquello que pasa dentro de ti.

Ese espacio permite elegir cómo responder.

El ciclo del sobrepensamiento

El ciclo suele comenzar así:

Un pensamiento aparece.

La mente busca una respuesta.

La respuesta genera otra pregunta.

La nueva pregunta genera más pensamientos.

Y poco a poco quedamos atrapados en un movimiento que parece no tener final.

Ejercicio de observación

La próxima vez que notes que estás pensando demasiado, prueba esto:

Detente unos segundos.

Pregúntate:

¿Qué estoy pensando en este momento?

¿Qué emoción está acompañando este pensamiento?

¿Esto está ocurriendo ahora o es una historia que mi mente está creando?

No busques eliminar el pensamiento.

Solo obsérvalo.


Cierre

El objetivo no es dejar de pensar.

La mente siempre estará creando pensamientos.

El verdadero aprendizaje está en dejar de ser arrastrado por cada pensamiento que aparece.

Cuando observas tu mente, recuperas presencia.

Y desde la presencia puedes elegir una respuesta diferente.


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